Mafia de Tierra que operó durante Gobiernos Colorados remató 8 mil Has de Parques
Hicieron desaparecer el mayor Parque Nacional el Jakui de 4.200 has
Mafia de Tierra que operó durante Gobiernos Colorados remató 8 mil Has de Parques Nacionales a Facendeiros y Sojeros en Ñacunday
Los parques nacionales del Ñacunday están en etapa de extinción total en manos de Favero. “Los Facendeiros y sojeros van apoderándose de amplios territorios de la región oriental y occidental”, que incluye hasta Parques Nacionales, construyendo un Estado dentro del Estado paraguayo. En un principio según documentaciones obrantes como decretos de la época el Parque Ñacunday tenía en el año 1973 4.000 hectáreas (según Decreto 30.953, del 14 de febrero de 1973), colindante con otro Parque Nacional el Jakui de 4.200 hectáreas (decreto 30.954, del 14 de febrero 1973), el mayor Parque de la región del Ñacunday habría sido literalmente depredado, vendido al mejor postor, arrasado por topadoras de Favero y otros sojeros para el cultivo de Soja. Mientras la prensa conservadora y sectores empresariales del Agronegocio hacen una cruzada mediática y política para culpar a los campesinos paraguayos de la invasión y depredación de tierras públicas y Parques Nacionales, la verda sale a la luz y muestra que el Gran Depredador es FAVERO.
El Ministro Oscar Rivas, de SEAM, ya habla de recuperar las 8.200 Hectáreas de tierras pertenecientes al Estado paraguayo y que fueran robadas y traspasadas en manos de Favero a través de diversas maniobras ilegales e ilegítimas, ya que los Parques son áreas protegidas por Ley y no pueden ser explotadas. La guerra mediática no se hizo esperar presentándolo como desatinado, perdido y equivocado.
Favero Arrasó y deforestó Parques Nacionales a Todo Pulmón
Mientras los ambientalistas juntas firmas y muestran preocupación sobre el peligro que guarda supuestamente la posible incursión de carperos al Parque Ñacunday para depredar, las topadoras de Favero “A Todo Pulmón” arrasaron y deforestaron con todo desde la época de la dictadura con los parques (las dos, tanto Ñacunday y Jakui) desapareciendo uno ya el Jakui y el Parque Ñacunday que está en un proceso progresivo de extinción a raíz de que el “rey de la soja y las tierras malhabidas” alambró el parque y planta soja en territorio del Parque (unas 400 hectáreas estarían siendo cultivadas por los sojeros).
Los tentáculos de los usurpadores de tierras malhabidas están en todos los poderes
El conflicto de tierras en Ñacunday creó una fuerte contradicción histórica, por un lado se parapetaron los grandes usurpadores de tierras públicas del Paraguay con sus medios de comunicación que actúan como voceros del despojo del patrimonio público, así como los empresaurios de la UGP, ARP, APS, siglas muy ligadas al pasado autoritario y los depredadores de nuestras riquezas naturales. También en este mismo equipo de los defensores de los “invasores de tierras malhabidas” se ubicaron los brazos políticos de la Oligarquía Mezquina ANR, PQ, otros. Estos sectores manejan el poder judicial y el Congreso. Desde estos poderes frenan la posibilidad de hacer avanzar la Reforma Agraria y la recuperación de tierras malhabidas en el Paraguay.
El mayor parque del Ñacunday el Jakui y gran parte del Parque Ñacunday ya no existen
La desaparición del mayor Parque Nacional de la zona del Ñacunday el Jakui muestra como actúa la mafia de la tierra en connivencia con el poder político en los gobiernos colorados. Para el efecto montaron la gran estafa al estado paraguayo con sucesivos decretos en donde iban fraguando el despojo del patrimonio territorial público durante los gobiernos de Stroesner, Rodríguez y Wasmosy.
La xenofobia hacia los campesinos paraguayos desde los medios
La guerra mediática actual intenta vender la historia del Ñacunday al revés, los villanos (favero, los sojeros, usurpadores e invasores, extranjeros terratenientes, latifundistas, dueños de tierras malhabidas) son presentados como héroes, mientras que los luchadores sociales, los campesinos paraguayos, los defensores de la soberanía son presentados como los villanos, como partes de un eje del mal. La cortina de humo a nivel mediático construye una imagen falsa de un conflicto donde nuestros compatriotas campesinos son tratados con xenofobia y discriminación desde los medios masivos conservadores.






